InterCambios contribuye a fortalecer las capacidades del sector salud en América Latina y El Caribe. - Foto: PATH
En años recientes, diferentes grupos en América Latina tales como organizaciones no gubernamentales, grupos de mujeres, grupos de hombres contra la violencia, academias, gobiernos y cooperación internacional, han desarrollado esfuerzos diversos para que la violencia contra las mujeres sea reconocida como un problema de salud pública y como una violación de los derechos humanos.
A pesar de los logros alcanzados, las iniciativas han sido dispersas y ha habido poco intercambio. Como consecuencia, muchas veces hemos duplicado esfuerzos, produciendo materiales y herramientas que ya existen pero que no han sido evaluadas para mostrar su efectividad en nuestros contextos. Esto resulta en un desperdicio de tiempo y recursos que podría ser evitado.
Igualmente la falta de coordinación entre organizaciones de un mismo país o de la región, ha imposibilitado que se promuevan procesos de reflexión sobre lo aprendido. A esto se suma la poca colaboración entre gobierno y sociedad civil que dificulta el monitoreo del cumplimiento de acuerdos gubernamentales en el área de violencia y derechos humanos.
En particular, ha habido poco diálogo entre gobiernos y la sociedad civil, lo que resulta en que las lecciones aprendidas a través de iniciativas pilotos de organizaciones no gubernamentales no siempre sean aprovechadas y transferidas para el sector público que, a su vez es clave por la posibilidad de alcanzar un mayor número de mujeres sobrevivientes de violencia y a la vez institucionalizar los modelos.
Aunque en los últimos años encuestas nacionales en algunos países y otros estudios han aumentado la disponibilidad de datos de prevalencia en la región, estos siguen siendo escasos y poco difundidos. Y muy poco se ha hecho, por ejemplo, en el área de violencia sexual y específicamente violencia sexual en contra adolescentes.
Los problemas identificados son:
• Poca accesibilidad de datos en el área de la violencia por razón de género (también conocida como violencia contra las mujeres y violencia basada en el género)
• Falta de sistemas de registro
• Esfuerzos dispersos y duplicados
• Falta de espacios para reflexionar sobre las lecciones aprendidas
• Pocas oportunidades para utilizar los resultados de las investigaciones y mejorar en consecuencia las intervenciones
• Implementación limitada de políticas públicas contra la violencia por razón de género desde el sector salud
• Falta de rendición de cuentas y de mecanismos de monitoreo, incluyendo esfuerzos limitados para asegurar la calidad de materiales y servicios
• Falta de información y atención a ciertas áreas, por ejemplo, violencia sexual, tráfico sexual, pornografía infantil y violencia en contra adolescentes
El surgimiento de InterCambios
Promover espacios de intercambio entre las organizaciones que trabajan contra la violencia hacia las mujeres, ampliar la visibilidad del tema y mejorar la respuesta del sector salud es una iniciativa que ha tenido varios intentos en años recientes.
En 1998,
Una Vida sin Violencia es un Derecho Nuestro, fue la primera campaña organizada conjuntamente por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), el movimiento de mujeres y los gobiernos, entre algunos sectores.
La campaña visibilizó a la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos y promovió que los estados ratificaran y cumplieran con sus obligaciones dentro del marco de instrumentos internacionales. En 1996,
UNIFEM también creó un fondo fiduciario para apoyar proyectos innovadores para eliminar la violencia contra la mujer.
Desde junio del 2000 existe la Coalición Interamericana de Prevención de la Violencia (
ICPV por sus siglas en inglés) que sirve como un espacio interagencial de coordinación para promover el enfoque de la prevención y desarrollo humano del trabajo de las agencias en el continente americano.
Participan de la Coalición, la Organización Panamericana de la Salud (
OPS) Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (
CDC por sus siglas en inglés), la Organización de Estados Americanos (
OEA), el Banco Mundial (
BM) , el Banco Interamericano de Desarrollo (
BID), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (
UNESCO por sus siglas en inglés) y la Agencia Internacional de Desarrollo (
AID), que se incorporó recientemente.
Con la Coalición se han desarrollado esfuerzos de cooperación técnica entre agencias, sin embargo, hasta el momento la membresía ha sido limitada a los grupos arriba mencionados.
Nueva oportunidad
La secretaría de la ICPV, coordinada por OPS, organizó en junio del 2001 el simposio Violencia de género, salud y derechos en las Américas, en Cancún (México), en colaboración con el Fondo de Población de Naciones Unidas (
UNFPA por sus siglas en inglés), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (
UNIFEM por sus siglas en inglés) y la Comisión Interamericana de la Mujer de la
OEA.
La intención era fortalecer el papel del sector salud en la lucha contra la violencia por razón de género y el cumplimiento de los compromisos internacionales que la han declarado como una violación de los derechos humanos de la mujer y como un problema de salud pública.
El lanzamiento del Informe Mundial de Violencia y Salud en octubre del 2002 que hizo la Organización Mundial de la Salud (
OMS) constituyó un hecho histórico para fortalecer y promover la profundización del trabajo alrededor de la violencia de género.
En marzo de 2003, la Oficina Regional para el Hemisferio Occidental de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, Región del Hemisferio Occidental, (
IPPF/RHO por sus siglas en inglés) realizó un taller de diseminación de mejores prácticas en Antigua, Guatemala, en el marco de su proyecto regional en el tema de violencia de género. Fue en este taller donde nació la idea de crear la
Alianza InterCambios, luego de firmar la
Declaración Política de Antigua.
En el taller coincidieron diversas organizaciones que habían colaborado puntualmente entre sí. Además de compartir y discutir lecciones aprendidas, las personas participantes revisaron el documento Fortaleciendo el Abordaje del Sector Salud a La Violencia de Género: Un Manual para Gerentes del área de Salud en Países en Desarrollo, que fue publicado por
IPPF/RHO en el 2004.
En octubre del 2003, el Programa de Tecnologías Apropiadas en Salud, (
PATH por sus siglas en inglés), tomó la iniciativa proponiendo que diversas organizaciones se reunieran para discutir estrategias que contemplasen las brechas existentes y posibilitaran mayor colaboración y coordinación entre diversas instituciones.
La reunión se realizó en las oficinas de PATH (Washington, DC) durante dos días y reunió a las siguientes personas y organizaciones:
Armonie-Costa Rica, CDC-EUA,
CLADEM- Brasil,
Ipas- EUA, PATH-Nicaragua y EUA,
PAHO-Washington, RHRC-Global, UNIFEM-EUA y como asesoras: Sarah Bott y Alessandra Guedes.
Adicionalmente, en esta reunión se obtuvieron aportes y contribuciones de IPPF/RHO y de la Red de Salud de las Mujeres Latino Americanas y del Caribe (
RSMLAC).
En febrero de 2005 se realizó una segunda reunión con la participación de representantes de las siguientes organizaciones:
Puntos de Encuentro (Nicaragua), RSMLAC (Perú), IPPF/RHO (EUA), Ipas (México/Nicaragua/North Carolina EUA), FVPV (San Francisco/Boston EUA), RSMLAC (México),
Instituto Promundo (Brasil), PATH (Nicaragua/ Washington/Seattle EUA), Armonie (Costa Rica). También de los siguientes organismos de Naciones Unidas: OPS (Costa Rica/ Washington EUA), UNIFEM (NY/EUA) y OMS (Ginebra).
Es importante resaltar que las organizaciones participantes en ambos procesos han desarrollado iniciativas innovadoras (corriente conocida en inglés como State-of-the-art), así como materiales y herramientas que han contribuido significativamente al trabajo en el área de salud y violencia.
Durante ambas reuniones se discutieron las diversas iniciativas pasadas y presentes de estas organizaciones en el área de la violencia contra las mujeres. También se habló de las ventajas del trabajo en colaboración y coordinación, aprobándose la creación de un grupo de intercambio técnico con espacios y mecanismos para la colaboración sistemática de las organizaciones presentes para fines específicos.
A través del trabajo conjunto,
InterCambios se propone incidir en:
• Procesos de análisis situacional en diversas áreas como investigación, capacitación y políticas públicas.
• InterCambios y reflexiones de sobre aprendizajes
• Producción y diseminación de materiales en conjunto
• Identificación, ampliación y diseminación de prácticas exitosas (‘scaling up’)